Cuida tus expectativas

expectativas

Una de las cosas que más molestia me causa es cuando tengo expectativas sobre alguna situación, pongo mi energía para que se cumplan y luego sucede algo totalmente distinto a lo planeado. Por ejemplo, decido darle una sorpresa a mi novio y presentarme en su casa. Él lleva todo el día estudiando para sus exámenes y pienso que le hará ilusión verme  y descansar un poco. Me planeo toda la situación, su felicidad y agradecimiento, yo sientiéndome bien… Pero luego llego a su casa y su cara es un poema. Me pregunta por qué he venido, cuando me había dicho que necesitaba estudiar y yo no entiendo nada. Me enfado, me siento frustrada y poco valorada. Pero después, al tratar las cosas con más calma, él me cuenta que cuando queda conmigo, me quiere ofrecer tiempo de calidad, única y exclusivamente para mí y mientras estudia está estresado y nervioso y se siente mal si estoy alrededor luchando contra su mal humor.

Reflexionando sobre el tema, me he dado cuenta que es una cuestión de empatía. Cuando las personas nos montamos películas o soñamos despiertas, lo solemos hacer centrándonos en nuestros intereses. Parece algo obvio y razonable a priori, pero cuando los planes que tenemos en mente incumben a otras personas, es muy probable que ellas piensen algo al respecto y tengan influencia sobre el resultado de dicho plan. Por lo tanto, es esencial tener en cuenta su opinión antes de finiquitar nuestra historia mental. De este modo nos ahorarremos malentendidos y decepciones infundadas.

Este tema puede aplicarse a los regalos. En numerosas ocasiones, las personas regalamos cosas que nos gustaría que nos regalaran o incluso que podemos aprovechar nosotras mismas. Pero es importante tener en cuenta qué le puede agradar al otro, cuáles son sus aficiones, necesidades, etc.

¡Apasiónate, vive, cambia!

Silvia Llop, psicóloga (colegiada núm. 20495)

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2 comentarios el “Cuida tus expectativas

  1. Muy buen ejemplo y sobre todo por el tema de los regalos es mejor pensar primero en la persona conociendo sus intereses, necesidades… que no comprar un regalo por comprar. Yo lo hago, siempre intentando que aquello que compro guste y sea util para la persona y que yo sepa nadie ha devuelto ninguno de los regalos que he echo. Yo sin embargo si que he devuelto regalos que me han echo. Por eso es tan importante reflexionar unos instantes antes de llevar a cabo un acto bien sea un regalo o algo que pensamos que vaya a sorprender a la persona. Cuidado con el momento en que queremos llevar a cabo esa sorpresa!!!
    Saludos.

    • Tienes toda la razón, a veces tenemos la sensación que el otro tiene que apreciar nuestros gestos o regalos por el esfuerzo, la ilusión o las horas que hemos puesto en ellos, pero cada uno tiene sus propios parámetros y hay que tenerlos en cuenta.
      Un abrazo.

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